La dama de Monsoreau by Alexandre Dumas

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By Alexandre Dumas

Los angeles dame de Monsoreau

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Isocrates, Volume I: To Demonicus, To Nicocles, Nicocles or The Cyprians, Panegyricus, To Philip, and Archidamus (Loeb Classical Library)

The significance of Isocrates for the examine of Greek civilisation of the fourth century BCE is undeniable. From 403 to 393 he wrote speeches for Athenian legislations courts, after which grew to become a instructor of composition for would-be orators. After developing a college of rhetoric in Chios he lower back to Athens and demonstrated there a loose tuition of 'philosophia' regarding a realistic schooling of the entire brain, personality, judgment, and mastery of language.

Philostratus

This is often the 1st quantity of accumulated papers to be dedicated to the paintings of Philostratus, the nice essayist, biographer and historian of Greek tradition within the Roman international, and the main scintillating author of Greek prose within the 3rd century advert. The papers hide his amazing variety, from hagiographic fiction to old discussion, from pictorial description to like letters, and from prescriptions for gymnastics to the lives of the Sophists.

Themistius : on Aristotle On the soul

Themistius ran his philosophical college in Constantinople in the midst of the fourth century A. D. His paraphrases of Aristotle's writings are not like the frilly commentaries produced by way of Alexander of Aphrodisias, or the later Neoplatonists Simplicius and Philoponus. His target used to be to supply a transparent and self sustaining restatement of Aristotle's textual content which might be available as an user-friendly exegesis.

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Si es cierto que son ellos los que me han hecho tener el sueño que me agita, que me devora, que me mata, juro abrirles de arriba abajo desde el primero hasta el último. -Mi querido señor -dijo el cirujano-, si os queréis curar pronto, es preciso no agitaros de ese modo. -Excepto, sin embargo, el buen San Lucas- continuó Bussy, sin escuchar lo que decía el doctor-. Ese es distinto; se ha portado como amigo. Así, mi primera visita será para él. -Pero no antes de las cinco de la tarde -dijo el cirujano.

Diablo! no os andéis en chanzas; ya sabéis que Chicot es buen tirador: mucho más inaguantable se os haría un ataúd que lo que os parece ahora vuestra prisión. -¡Pardiez! no sé que os diga. -Vamos -dijo Bussy riéndose-, ¿queréis que os dé mi paje? -¿A mí? -Sí, un muchacho bellísimo. -Gracias -dijo San Lucas-, detesto a los pajes. El rey me ha ofrecido mandar que me envíen el que más me plazca de los míos, y no he querido admitir la oferta. Ofrecédsele al rey, que está arreglando ahora su casa.

Diablo! muchos son, no obstante, para uno solo. Vamos, ese valiente San Lucas no me engañó y aunque fuese el primero que me atacase en la pelea, le diría: Gracias por el aviso, compañero. 31 Esto decía Bussy sin dejar de marchar: solamente su brazo derecho se movía más a sus anchas bajo la capa, cuyo broche había desprendido con la mano izquierda sin que pudiera ser notado este movimiento. Entonces fue cuando Schomberg gritó: ¡Mano a las espadas! y a este grito, repetido por otros cuatro, se precipitaron los jóvenes al encuentro de Bussy.

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